Capitán de Artillería Fulgencio Yegros Girola, 29 de Septiembre de 1949. Por Decreto Nº 7.391, se le acuerda la MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA VICTORÍA DE BOQUERÓN, en la categoría de MEDALLA DE PLATA, por el abnegado y magnífico esfuerzo con que contribuyó para el triunfo de nuestras armas en la memorable Batalla de Boquerón Ver detalles
Para entender mejor la misión del ejército y evaluar a cabalidad su importancia en el quehacer del gobierno de una nación, es muy importante, conocer su historia, para analizar el escenario de su nacimiento, las peripecias de su desarrollo y la situación actual de su vida institucional. Ver detalles
Por Orden General Nº 36 de fecha 20 de marzo de 1969 fue sustituida la denominación de la Escuela Superior de Guerra por la de Escuela de Comando y Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y luego a Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército (ECEME). Ver detalles
El 4 de julio es el día especialmente señalado para honrar las Glorias de la Artillería Paraguaya, en el Comando de Artillería del Ejército, como Unidad madre del Arma. Ver detalles
Una de la hazañas más grandes de la Guerra del Chaco donde caen rendidas nada más y nada menos la IV y IX Divisiones del poderoso Ejército Boliviano al mando del legendario Coronel Enrique Peñaranda. Ver detalles

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| Mariscal José Félix Estigarribia Insaurralde |
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![]() Cuando alguien se disponga a exaltar la memoria del Campesino de nuestra tierra que luchó, sufrió, murió y venció en la Guerra del Chaco, necesariamente tendrá que recordar al Campesino Nº 1, el Mariscal Don José Félix Estigarribia de esclarecida memoria. Nació en Caraguatay, en un hogar humilde el 21 de Febrero de 1888. Estudió las primeras letras en la escuela rural del pueblo de su nacimiento luego en la de Capiatá. Se preparó después para las rudas pero enaltecedoras tareas del Campo, en la Escuela de Agricultura de San Lorenzo, donde adquirió el titulo de Agrónomo. Desistió de esta actividad cuando la videncia natural de su genio le hizo ver que podría ser más eficaz empuñando el pomo de la espada que la mancera del horado, abandonándola para ingresar en las filas del Ejército, en la hora más difícil de su desenvolvimiento como consecuencia de la anarquía entonces reinante en el país, a la cual, era perentorio poner fin. En muchas manifestaciones de este ogro que amenazaba dar por tierra incluso con la nacionalidad, tuvo participación activa hasta llegar a vencerlo un día, consiguiendo restablecer la paz y el orden para que las instituciones pudieran funcionar libremente en un esfuerzo de encaminar al país por la senda del progreso. Luego fue enviado a Europa, con la misión de perfeccionar, en sus rancias instituciones, sus conocimientos adquiridos en los campos de batalla de la Guerra Civil y mejorados en las Escuelas de la hermana República de Chile, que, a la sazón, gozaba del prestigio de poseer las mejores instituciones castrense de nuestra América. Luego de prestar invalorables servicios en las diversas jerarquías inferiores del escalafón militar, gracias a sucesivos ascensos concedidosle con estricta justicia, con el grado de Teniente Coronel, abandonando la Jefatura del Estado Mayor General del Ejército, se hizo cargo del Comando de la 1ª División de Infantería, con asiento en Concepción, que, por entonces, tenía a su cargo la vigilancia del territorio del Chaco, convirtiéndose en un celoso guardián de la soberanía nacional, allí amenazada por la "pacífica penetración" ordenada desde La Paz al Ejército de Bolivia. Su genio de conductor comenzó a manifestarse en el cumplimiento de la orden impartida para la retoma de Pitiantuta, una de nuestras posiciones más avanzadas hacia el N.O., para ir adquiriendo creciente brillo en cada una y todos las batallas que se sucedieron desde Boquerón hasta las primeras estribaciones de las cordilleras de Los Andes, donde se llegó mediante avances sucesivos a lo largo de casi 4.000 km. hasta culminar con su histórico anuncio de la cesación de la lucha. Concertado el armisticio el 12 de Junio de 1932, su primera actitud, luego de la cesación del fuego dos días después, fue extender la diestra amiga al ex contendor, en un rasgo de nobleza que demostró estar exento de odio y resentimiento, en la histórica entrevista sostenida con el General Peñaranda a la sazón Comandante en Jefe del Ejército de Bolivia, en Puesto Merino. Llegó a todo lo mencionado, como artífice principal. Campesino él mismo, al frente de nuestras legiones arrancadas del agro, fue un vencedor en el estricto sentido de la palabra. Como un semidiós creó todo de la nada para triunfar en los primeros combates; vivió la vida sobresaltada de los campamentos; compartió la angustia creada por los avances impetuosos por él mismo ordenados; se embriagó con la sangre derramada por su propia decisión bajo el silbido de las balas de fusiles y ametralladoras, el estampido de los cañones y de los bombas de la Aviación; sufrió escuchando el quejido lastimero de los heridos de gravedad tanto como los reclamos por un "poquitito de agua" de los torturados por la sed que más aprieta cuanto más remota parezca la posibilidad de su provisión; permaneció aparentemente insensible ante la fría y macabra quietud de los cadáveres destrozados por la metralla, tanto en la selva impenetrable como en los traicioneros cañadones, en los cerros, las quebradas y los llanos de la seca tierra chaqueña, porque, a cada instante se sentía engrandecido per la visión del futuro de la amada patria amenazada. Muchos libros se han escrito en el Paraguay y más allá de sus fronteras, para bosquejar su egregia personalidad y mucho más se escribirán en el transcurrir del tiempo los cuales día a día descubrirán nuevas y más brillantes facetas de su insigne personalidad, que habrán de proporcionar por siempre, creciente orgullo a los hijos de esta tierra nuestra tan querida. El no tuvo la oportunidad de profetizar su futuro como el Mariscal glorioso de Cerro Cora Francisco Solano López, porque sin esperarlo, como él fue inmerecidamente escarnecido, puesto que sufrió la prisión y el destierro injustos que soportó con estoicismo digno de su esclarecido patriotismo. Del exilio fue llamado para encomendársele misiones eminentes, incluso la de firmar la Paz y luego, para hacerse cargo de la inmensa responsabilidad de regir los destinos de la República. Con obras del más elevado sentido de desarrollo y programas en iniciación. Un día aciago, 7 de Setiembre de 1940 estando en función de su alto cargo cayó herido de muerte en un infausto accidente de aeronáutica, llevándose consigo, en su viaje a la eternidad, a la digna compañera de su vida, doña Julia Miranda Cueto de Estigarribia y el héroe máximo de nuestro espacio celeste, el vencedor de Pavón en el cielo de Florida, el entonces Capitán Carmelo Peralta. Con él se cumplirá también la profecía del Mariscal de hierro porque de entre la montaña de ignominia con que se pretendió aplastarlo, irá "creciendo a los ojos de la posteridad para llegar ser lo que necesariamente tendrá que ser en las páginas de la historia".
Fuente: El Excombatiente |