Capitán de Artillería Fulgencio Yegros Girola, 29 de Septiembre de 1949. Por Decreto Nº 7.391, se le acuerda la MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA VICTORÍA DE BOQUERÓN, en la categoría de MEDALLA DE PLATA, por el abnegado y magnífico esfuerzo con que contribuyó para el triunfo de nuestras armas en la memorable Batalla de Boquerón Ver detalles
Para entender mejor la misión del ejército y evaluar a cabalidad su importancia en el quehacer del gobierno de una nación, es muy importante, conocer su historia, para analizar el escenario de su nacimiento, las peripecias de su desarrollo y la situación actual de su vida institucional. Ver detalles
Por Orden General Nº 36 de fecha 20 de marzo de 1969 fue sustituida la denominación de la Escuela Superior de Guerra por la de Escuela de Comando y Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y luego a Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército (ECEME). Ver detalles
El 4 de julio es el día especialmente señalado para honrar las Glorias de la Artillería Paraguaya, en el Comando de Artillería del Ejército, como Unidad madre del Arma. Ver detalles
Una de la hazañas más grandes de la Guerra del Chaco donde caen rendidas nada más y nada menos la IV y IX Divisiones del poderoso Ejército Boliviano al mando del legendario Coronel Enrique Peñaranda. Ver detalles
|
|
|
|

General División Fulgencio Yegros Girola por www.generalyegros.com/ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
| 17 de Julio de 1821 - A 190 años de la ejecución del Padre de la Patria |
|
![]() Por Rogelio Urbieta Valdovinos Existe allá, algo distante de nuestra Capital, un pueblito pintoresco al que su fundador le había dado el nombre Quyquyhó y al que hoy podría dárselo el nombre: Capitán Antonio Tomás Yegros, no por mero capricho de una fantasía, sino inspirado en las sabias enseñanzas nacionalistas, al recordar a este paladín de nuestra gesta independiente, quien al igual de todos los Yegros naciera en él. En este amable y risueño rincón transcurrieron los años felices de la infancia de Fulgencio Yegros. De ascendencia y descendencia ilustrísima. Sus padres fueron el Coronel José Antonio Yegros, gran explorador de nuestro Chaco, casado con doña María Ángela Franco de Torres. Sus abuelos fueron el Capitán General y Gobernador en el año 1782 Don Fulgencio Yegros y Ledesma, casado con doña María Tomasa Franco de Torres.
Yendo más lejos nos encontramos con que sus bisabuelos fueron el Maestre de Campo General Josefo de Yegros, casado con doña Francisca de Ledesma Valderrama. Sus hijos fueron el Sargento Mayor Don Rómulo José Yegros, quien fuera en compañía del Mariscal López a proseguir sus estudios a Europa y posteriormente tuvo honrosa actuación en la guerra del 65 al 70; Ángel Ignacio Yegros, sobre cuya suerte poco se conoce, Josefa Gregoria Dámaza y Anunciación Yegros, que fueron dos verdaderas heroínas en la guerra del 65. Estaba casado con doña Facunda Esperati y Uriburu, que fue una de las mujeres más bellas e ilustres de su tiempo. Fulgencio Yegros intervino en los combates librados contra los ingleses en el Río de la Plata, de donde regresó herido de gravedad, pero aureolado de glorias inmarcesibles. Se caracterizaba entre todos por su espíritu sereno, tranquilo, reposado, por su modestia exagerada, por su aprecio a la causa de los grandes caudillos José de Antequera y Castro y Fernando Mómpox, sembradores de las semillas revolucionarias de una política ampliamente definida que más tarde dio origen a la independencia de toda América y por su amor a los principios sustentados en Francia. Tuvo amigos en el seno militar y civil como Mariano Antonio Valdovinos, el fundador del Primer Cuerpo de Carabineros en el Paraguay, cuya verba fogosa, altiva y grandilocuente contribuyó en forma preponderante para el desarrollo clandestino de los principios revolucionarios, del Dr. Manuel Pedro Domecq, de Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe y otros muchos con quienes conspiraba en el actual callejón histórico. Actuó contra los argentinos en diversos combates, siendo los principales Paraguarí-Tacuary, donde después del éxito obtenido sobre el valiente General Belgrano fue designado como Director del movimiento independiente a estallar el 25 de Mayo de 1811. Fue uno de los más brillantes gobernantes de la época de la Independencia y uno de los preclaros forjadores de nuestra nacionalidad. A él se debe la libertad internacional de los ríos, la manumisión de los esclavos, la defensa de la integridad territorial, la creación de numerosos establecimientos de cultura, pudiéndose por esto llamar al período correspondiente a la Junta Gubernativa presidida por él LA EDAD DEL RENACIMIENTO. De su trayectoria luminosa nos queda el recuerdo de su exaltado patriotismo, su probidad intachable, su austeridad indiscutible y dos poesías, donde revela claramente su capacidad intelectiva, puesta hasta ayer en dudas. Finalmente una de las principales calles de la Capital lleva su nombre y uno de los rincones más poéticos de la República donde suele llegarse en alegre caravana a festejar el aniversario de su fundación. |